No existe la forma de negar que para la fotografía se requieren dos cosas. La primera es talento y la segunda es un gran presupuesto por que las cáscaras profesionales no son nada baratas.
Y el día de hoy una cámara Leica de muy limitada edición ha conseguido el honor de ser vendida en una subasta por la abrumadora cantidad de 2.16 millones de euros. Quien ahora es el dueño de esta cámara vinagre ha preferido quedar en el anonimato absoluto. Si lo que deseas es ver es el video de dicho evento lo tienes un poco más abajo.
